Lista de los 40 jefes

Lista de los 40 jefes
EL RATA: No te da ni la hora. Conocí uno que cronometraba cuánto tardabas en ir al baño.
EL CUCARACHA: No le ves. Sale y entra del despacho cuando nadie le ve y la lía. Mala gente.
EL BUENO: Dura poco. El resto del los jefes, y también muchos currelas, le llaman pringado. Una pena. Alguno sobrevive. Pero es como un lince. Difícil de encontrar.
EL FUGITIVO DEL HOGAR: No hay día que no monte reunión a última hora. Incluido el viernes. Todo, con tal de no regresar a casa.
EL CASILLAS: Problema que le llega, problema que despeja. Y sin mancharse. Un fenómeno.
EL DENSO: Te repite las cosas, tantas veces, que dudas entre estrangularle o estrangularte.
EL SOSO: Un pan sin sal. Más que jefe parece aquel hijo de una amiga de tu madre, que te encasquetaban porque nadie le hacía caso.
EL BROWN: También conocido como ‘el marrones’. Te pasas el 10% de la jornada haciendo algo efectivo y el 90% arreglando sus ocurrencias.
EL REPARTE TARJETAS: Tiene varios trabajos. En ocasiones, hasta varias empresas. Eso sí, todo más pequeño que el tamaño de sus cargos. Antes de saludar, desenfunda una tarjeta.
EL DIPLOMAS: Da igual que sean de una universidad de chichinabo. Están en inglés.
EL MORTADELO: Nada más llegar al trabajo, se disfraza de silla, cuadro o mesa y ya nadie le ve. Fichar, ficha. Encontrarle es otra cosa.
EL PADRINO: Mal asunto. Puede ser abuelo, padre o tío. Mucho trabajo, frecuentes broncas, poco sueldo.
EL ‘CASA DE LA PRADERA’: O ‘el Michael Landon’. Tiene el despacho lleno de fotos de la familia. No te fíes. A veces no recuerda sus nombres. Eso sí, los marcos son preciosos.
EL EXPERTO: Da igual el tema o que acabe de llegar a la empresa. En dos días sabe más que tú, que llevas 20 años pero debes de ser gilipollas.
EL BUCHANAN: También conocido como ‘Mitch’ o ‘vigilante’. No por los abdominales, sino porque en vez de trabajar, vigila al personal.
LA VIEJA´L VISILLO: Lo mismo, pero también fuera del trabajo.
EL COPPERFIELD: Directamente, desaparece.
EL ARGUIÑANO: Da igual el problema. Cree que todo se soluciona montando una comida.
EL BATMAN: Mientras tenga un Robin fiel a su lado, el resto del equipo le importa un bledo.
EL PARACAIDISTA: Nadie, ni siquiera él, sabe por qué ha aterrizado en tu empresa.
EL JINETE: Peligroso, sobre todo para ellas. Siempre tiene que tener ‘algo’ entre las piernas.
EL ARÉVALO: Hay que reírle las gracias. ¡Cuánto daño ha hecho ‘El Club del Chiste’!
EL KARAOKE: No tiene ideas propias. Se limita a recitar lo que dicen sus superiores.
EL BRAVEHEARTH: Le encantan los discursos épicos. Pero al tercero, te repite el argumento.
EL BOGART: Por lo general es bajito y va de duro. Aunque no haya hecho la mili te dirá que estuvo en Vietnam.
EL ‘SI YO TE CONTARA’: Da igual que tu currículum sea digno de altar y que hayas trabajado desde niño. Tu jefe siempre lo habrá pasado peor y habrá sudado más.
EL REY: Alcanza el poder por ser ‘hijo de’, habla tres veces al año y te visita dos. Eso sí, es muy campechano. Tiene cochazo y no duda en enseñarlo.
EL PRÍNCIPE: Alcanza el poder por ser ‘nieto de’, habla cuando le deja el Rey, pero no es campechano. Tiene utilitario pijo y pasa de cochazos porque ‘le han enseñado a ser austero”.
EL PAPA: Alcanza el poder siendo muy mayor y nadie se explica por qué. Cosas del Olimpo de los accionistas. Puede tener Papamóvil o Berlina. A él de da igual, porque no paga la gasolina.
EL TARZÁN: Hoy te lleva a jugar a padel y mañana a golf. Si no sigues su ritmo, eres un cero a la izquierda.
EL SANO: No fuma, no bebe, no respira…Si no sigues sus pautas, eres dos ceros a la izquierda.
EL COMODIN: Él sabe que está de paso, tú sabes que está de paso, todos saben que está de paso. Y no toma una decisión jamás. Aunque esté en el cargo 10 años.
EL ‘COLEGA’: Ojo con éste. Es todo, menos colega.
EL TRAPECISTA: Salta de un cargo a otro, sabiendo que siempre le cogerá alguien y que si algo falla, hay red.
EL PINITO DEL ORO: El pobre cree que manda algo y que hay red. Acaba estampándose contra el suelo.
EL SURFER: Un fenómeno. Aunque cambie la dirección o vendan la empresa, seguirá ahí.
EL CRISTIANO RONALDO: Si pudiera, se abrazaba a sí mismo.
EL MAC GIVER: No entiende que no hagas fotocopias, aunque no funcione la fotocopiadora teniendo clips, un boli bic y una grapadora. Con menos, él ha hecho maravillas.
EL FENG SHUI: Buen rollito, la oficina debe ser como tu casa, billar para los ratos tontos, comodidades varias…y cuando te das cuenta estás metiendo 12 horas al día y el trabajo es tu casa.
No hace falta decir que el artículo masculino  puede tornarse femenino si ha lugar. Porque en esta vida da igual el sexo, color o nacionalidad. Hay gente que le das un cargo, una tarjeta, un despacho, una porra o un simple walkie-talkie y se cree el rey del mundo.
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